A estas alturas supongo que no te queda ninguna duda de que el orden también es una parte importante de una bonita decoración.
El problema es que no siempre depende de uno solo. En casa, los niños suelen ser bastante despiadados con el orden, sobre todo en sus dormitorios.
Déjame que te cuente la pura verdad, aunque duela:
1º: Si no ha salido de tu hijo el ponerse a ordenar como algo voluntario (no porque tú se lo digas), es por dos motivos:
O bien a tu hijo le molesta que le digas continuamente que tiene que recoger
su cuarto, o bien está esperando a que tú recojas.
En cualquiera de los dos casos, las consecuencias son nefastas para todos, incluida tu propia casa (pobrecita).
2º: La mayoría de las veces que otros miembros de la casa son desordenados, es porque alguien está asumiendo el papel de todos. Es decir, alguien está limpiando y recogiendo su parte y la de los demás…. Lo siento, pero es muy probable que ese alguien seas TÚ.
3º: Actuar como Superwoman (haciéndolo todo), no significa que te vayan a dar un premio. Nadie te pondrá miles de medallas a la buena ama de casa. Sencillamente, estás creando un ambiente de estrés innecesariamente.
4º: Esa actitud de Superwoman está haciendo vagos a los demás miembros de la casa. Además también estás creando dependencia (no sabrán hacer casi nada si no estás tú) y sufrirán mucho el día que se independicen (aunque no te lo digan).
5º y más importante: No se trata de qué pueden cambiar tus hijos para ser más ordenados. Se trata de que asumas la responsabilidad, como persona
madura que eres y te preguntes: ¿qué puedo hacer yo para cambiar la situación?
No te sientas culpable. Sólo reconoce que si tus hijos no ordenan su dormitorio es porque ya lo haces tú por ellos. Incluso se han acostumbrado a los gritos típicos de: “¡¡¡Recogeeeeeeeeeeeeeee!!…
Está claro que los gritos no funcionan. ¿Por qué no cambias de estrategia y haces que ordenar el dormitorio sea un juego familiar?


